martes, 28 de julio de 2026

¿QUÉ ES UN PADRE?

Un padre. 
¿Qué es un Padre?
Protección. 
Seguridad. 
Fuerza.

¿Dónde estás papá?  Te has ido dejando en mi pecho un agujero. 

23 de agosto

Barreño quemado con un agujero.
Son las 21h de la noche y yo camino con un barreño azul que tiene un agujero en su base. 
Y ahí llega la llamada. Un padre ha muerto. No es mi padre. Es el hermano de mi padre, mi tío, cuyo nombre es el mismo que el de mi abuelo: Juan Manuel.
Lágrimas. 
Hoy se ha ido un padre. 
Atrás deja a su esposa y a tres hijos. 
Ecos del pasado despiertan en nuestros ojos. 
¿Qué pasa con esas mujeres que se quedan criando solas? 
Mujeres criando solas. 
Solas. 
Desprotegidas. Solas. Un padre marcha al frente y una mujer se queda sola. Sola. Él se fue para proteger, pero no está. Él se va para traer qué comer, pero no está. 
Ausencias que se acumulan generando más ausencias. 
Hijos sin padre que se convierten en padres.
Hombres que están sin estar. 
Mujeres que esperan horas y horas a que ellos vengan. 
Vengan con su fuerza, con sus cuerpos, con su protección... tenerlo todo preparado para que ellos vengan y se sientan a gusto, y así no se vayan nunca más. 
Que elijan este hogar. 
Que sigan eligiendo este hogar. 
Que mis hijos no se críen sin su padre. 
Que su protección nos ampare. 

Respirando, comprendiendo... otro hilo atraviesa nuestra mirada. 
Un hilo que nos lleva a otro padre. 
Otro padre, que también se fue, el mismo día, 23 de agosto, pero hace 33 años.

¿Qué ocurre cuando un padre se va? ¿ Qué ocurre cuando un padre no está? Nuestras certezas caen por un agujero, como si alguien hubiera tirado de la cadena sin avisar. La tierra que había bajo nuestros pies, el amparo que no tenía forma, pero sí sentíamos,  la protección que dábamos por sentada... la fuerza que creíamos era nuestra...se deshace como una madeja de ilusiones rotas.  En su lugar queda un agujero por el que se cuelan pensamientos extraños. Y al fondo de ese agujero aparece una piedra dura y negra, que recubre al niño que fuimos con una armadura de hierro que no tiene visera. Ya no hay padre. Ante la desprotección toca esconder todo aquello que era blando, tierno, suave. 
Solo el que lo vive sabe la inmensidad de ese dolor, de esa añoranza, de la soledad que queda en los rincones ocultos de nuestra alma. 
Pero también, sólo el que lo vive puede rociar de amor este duelo, este trauma... a su tiempo, a su ritmo, tal y como cada una entienda su propio coraje. 
 
Y de esa forma, como un milagro, verás un día llegar a un padre. La misma energía de amor, fuerza y protección, llegando ahora a tu vida. 
Pillándote por sorpresa y entrando como un manantial de luz en cada célula. Tu cuerpo temblando, las lágrimas desbocadas... la piedra agrietándose y dejando ver el hermoso diamante que guardabas en tu pecho. 
" Mi padre ha vuelto" susurra un niño anonadado. 
Lo imposible ha pasado. 
Nunca más tendré miedo, porque mi padre ha vuelto.
 
¿ Qué es un padre?
Quizás es también una idea en la cabeza. Si así fuera, ¿ no podría yo invocarla, como invoco mis deseos más felices?
¿No podría esa idea llenar de luz mi agujero o deshacer mi piedra y volver a acariciar toda esa inocencia que juzgué indefensa?
No importa. No importa.
Somos niños sin padre. 
Somos mujeres sin hombres. 
Pero los milagros existen.
Y hoy un padre cruza el charco para darle una sorpresa a sus hijos.

Dibujo creado por IA


RAFAEL

Soy el bebé que nadie ve.

Floto en la oscuridad.

Me he perdido.

¿Quién es mi mamá?

¿Quién es mi mamá? Ni siquiera sé quién es mi mamá…

Rafael

Bebé de las Estrellas…

Rafael


¿Quién me llama?

Rafael

Di mi nombre, por favor, di mi nombre.

Rafael.  

Ese es mi nombre, sí.

Rafael

Bebé de las Estrellas…

Rafael, Rafael, Rafael…


¡Soy un bebé de las Estrellas!

¡Vine de las Estrellas! 

Vine del cielo

Creí que no tenía hogar…

¿Me amáis?

Oh Rafael, mi hijito de las Estrellas.

Bebé del amor de Dios, te acuno en mis brazos de algodón y te hago un cunita de flores y rosas para que descanses.

Eres hermoso. Y amado.

Rafael.

Rafael el hermoso.

Guerrero de las estrellas.

Ángel caído en misión de servicio. 

¡Gloria a Dios y a sus ángeles! ¿Recuerdas?

Ángel mío, hijito mío…

¡Cuánto te amamos!

Te vemos.

Te vemos.



No tengo mamá. No sé qué ha pasado. 
Me sentía solo y perdido.

Lo sé hijito. Lo sé. Te amo tanto. Tan bello y fuerte mi Rafael, mi niño de las estrellas. Te veo. Te vemos. Te vemos. Deja que te acunemos. Somos las Madres del Cielo, mi hijito. Y todas te amamos tanto. Eres nuestro hijito. Bebé del amor de las estrellas de las legiones de ángeles. Rafael. Rafael. Rafael. Bebé del Cielo. Bendito seas y bendita tu vocación de servicio.



Madres. Madres.
Soy pequeñito. Pequeñito. Tan pequeñito.

Yo venía a hacer algo grande y hermoso y me perdí… me perdí. Ni siquiera pude encontrar a mi mamá. Mi mamá, ¿quién es mi mamá? Ni siquiera pude encontrarla. A mi mamá. No encontré a mi mamá. Bajé decidido, pero ni siquiera pude encontrarla. A mi mamá. Y me quedé aquí en esta no existencia… sin saber… perdido. Ella no dijo mi nombre, no dijo mi nombre… y yo me quedé perdido. Ella no dijo mi nombre.


Esta velita es por ti, mi bebé de las Estrellas. Rafael. Ya no está oscuro, ¿ves?

Somos un coro de Mamás acunandote, hijito mío. Hijito Mío.


Me veis. Me veis. Estoy aquí. Yo quería ser humano y jugar con coches de carreras. Yo… yo quería curar. Curar en la Tierra. Venía a curar. Curar. Yo venía a curar. Venía a curar. Y me perdí. Bendita seáis madres , vosotras que rescatais con vuestro amor. Yo vuelvo al lugar del que vine. Yo vuelvo a Ser Rafael y mis alas se despliegan grandes de nuevo. Yo curo. Yo curo a los hombres y mujeres de la Tierra y de otros planetas. Mi luz cura. Madres, mirad como mis alas se despliegan y mi sonrisa se abre. Madres, madres. Madres. A vuestro servicio. Yo Soy Rafael, al servicio del Altísimo y de las Madres Cósmicas.

Yo Soy Rafael.

Decid mi nombre para que nunca más me pierda.

Yo Soy Rafael. Rafael. Rafael.


Rafael, Rafael, Rafael, Rafael, Rafael…

¡Bendito seas Rafael, guerrero del Cielo!


Dibujo creado por IA

LA VIDA DANDO LUZ A LA VIDA

Somos hijas que no entendimos. 

No entendimos. 

Parir. Ser parida. La representación de una herida ancestral. El esfuerzo de un parto. El dolor de un parto. Pero hoy alzamos la voz del Perdón. Mami, hija, todo dolor queda perdonado. Es más, no hay nada que perdonar. Tan sólo hay que celebrar el milagro de la Vida. Porque Carmela te trajo a la vida Eva. Eva, tú me trajiste a la Vida. Y yo traje a la Vida a Sol. Y la Madre Tierra nos parió a todas.  Creimos que fue difícil.  Creimos que fue peligroso. Pero, hoy aquí vemos a la Vida pariendo a la Vida. 

Al AMOR DÁNDOSE A LUZ A SÍ MISMO. 

Qué orgullo. Cuánto coraje mujeres. Cuánta valentía y cuánto amor. Dejemos atrás cualquier confusión y elijamos ver la Verdad. 

El Milagro. 

Yo decreto la Luz en cada parto. 

Hoy aquí reescribimos nuestra historia. Hoy aquí sabemos que lo que pasó fue la Vida en mayúsculas. Amándonos unas a otras. Amándonos y entregando nuestro cuerpo en ese Amor. BASTA de confusión. Hoy vemos VIDA. 

HOY ELEGIMOS ESTA VIDA ETERNA. ESTA COPA ABIERTA A LA TERNURA. 

A LA PAZ QUE SOBREPASA TODO ENTENDIMIENTO. 

Somos el grial.  Somos la VIDA. 

Esta Vida es Dios. Y no tiene opuesto. Es nuestra Herencia y es Eterna. 

Mujeres, somos Vida. Somos Inocencia. Somos las Hijas del Sol. 

Hijas del Sol y de la Tierra. 

Y a ti Espíritu te entregamos cualquier confusión. 


      Dibujo creado por IA


MISERICORDIA

¿Quién soy, Padre?

¿Quién soy, Vida?

Nada tiene sentido salvo la misericordia. 

Misericordia. 

Nudos enredados forman una capa espesa en un tapiz de grises que se tejió hace demasiado tiempo. 

Pero hoy sabes que el tiempo no existe. 

Contempla la madeja como un todo. 

No te pares en sus nodos. 

Cada uno de ellos teje su bucle y a su vez te hace saltar a otros, enredando, enredando... 

Contempla la madeja. 

Contempla. Contempla. Contempla. 

Y sí, llórala. 

Llórala. 

Pues ningún alma humana merece este enredo. 

Y lo sabes, lo sabes. 

Lo sientes. 

No intentes desenredarla.  Hoy sólo contémplala. 

Y déjate sentir la Justicia del Cielo. 

Nadie merece sufrir.  Nadie. 

Una Luz baja del Cielo y atraviesa el corazón de esa niña. 

Ella llora. Llora. 

Llora al sentir su Hogar. 

Por fin. 

Por un instante nada ha sido dañado. 

Todo sigue siendo puro. 

Puro, delicado... como siempre lo fue, 

pero en este instante parece sentirse por primera vez. 

Que la Misericordia te llene y te abrace siempre, pequeña niña mía. 

                   "La paz, la dicha y los milagros que otorgaré cuando acepte la Palabra de Dios son ilimitados. ¿Porqué no aceptarla hoy?" Lección 355 ucdm

Dibujo creado por IA                 

sábado, 18 de julio de 2026

NIÑA DIAMANTE

Te veo... me veo
Tan tranquila, en aquel paisaje que tanto amas.
Mirando el horizonte.
Sola, aunque el Maestro está cerca con sus ovejas.
Sabes que está allí, cuidándote. 
De vez en cuando lo miras y lo amas. 
Lo amas. 
Y ese gran amor te hace llorar. 
Y lloras, lloras, lloras. 
Tan cansada de todo lo que absorviste y no era tuyo. 
Y dejas que la Tierra que tanto aprecias te limpie. 
Te acune. 
Eres su Hija. 
Todo se limpia y disuelve.
El peso de tantas mentiras.
Simpleza.
Yo soy una niña diamante.
Una niña diamante.
Inocente.
Descansando en esta verdad.
Habitándome. 

Dibujo creado por IA

martes, 23 de junio de 2026

ESCRIBIR...

Escribir, 

escribir,

escribir, 

para sentir. 

Para probarme. 

Para verme. 

Para mitigar la soledad. 

El aislamiento. 

Escribirle a Dios. 

A mi Padre. A mi Madre.

A Aquel que me ve como soy. 

Aquella que no engaña. 

Más allá de todo...

el dolor que duele que ralla que grita...  empujando las aguas de los charcos hacia los ríos... desnudando las fornituras encerradas en ataúdes... volcando mesas en comidas familiares llenas de secretos y silencios. Niñas que observan el dolor y lo absorben. Como si toda su culpa fuera el postre en aquella cena de Navidad. Un chivo expiatorio donde dejar el tenedor sucio trinchado. Las luces de la calle encendidas mientras que dentro ya están apagadas. Nadie habla nadie dice nada. Jesús ha nacido. Pero hay canciones que asustan y Nadie las abraza. ¿Cuantos son los muertos de los que nadie habla? ¿Cuantos sus nombres, sus caras, sus rostros... sus manitas... sus mentones?  ¿Quien los mira? ¿O es que no son  parte de esta familia? Moriré por ellos, piensa la niña... sin saber que su destino es vivir por ellos, en ellos, a través de ellos... en sus risas y sus gozos y  sus sueños que nadie vio jamás... y ella quiere salvarlos a todos... porque aún no comprende su inocencia. No comprende su Valor. Su felicidad. Y ella rasga el aire con coraje y avanza entre paisajes obstinados. Se golpe contra ramas que arañan y cada arañazo le permite saber que no ceja, no ceja... su empeño no ceja... llegaré. Llegaré,  se dice. Y corre hacia delante... pelo suelto, desmelenada o media trenza deshecha.  Al viento al viento al viento. Los insectos escuchan sus pisadas y apenas se apartan... corriendo ella pasa... preguntando por Dios. Quiero ver a Dios quiero ver el sueño del que me habla mi alma. Mi alma ... 

El sueño de un mundo mejor. .. mejor ..  mejor ... mejor...



Dibujos creados por IA


LEONES Y LEONAS

En los hilos del tiempo... .
                                          .. un puño ahogado, gritando:¡BASTA!

Una Voluntad ancestral escondida entre el hierro y la madera, 
entre el algodón y el estaño. 
Un nacimiento, un llanto.  
Una Caricia que deshace el puño en mano. 
Un Perdón, y el Hijo por fin encuentra su corazón de león.




Voluntando su Renacimiento en la Eternidad del Padre.

(Retiro María Ibars en Monserrat 21 junio 2026)
Dibujo creado por IA

martes, 4 de noviembre de 2025

SAMÜEL

Samüel.

Tanto tiempo cargando con una culpa que no es tuya...

Samüel.

Sentimos tu amor por los tuyos. Tu familia, así los llamas.

Tu papá. Tus hermanos. 

Fuertes. Valientes. Hombres de bien.

Pero tú eres distinto. 

Tú,  te percibes a ti mismo débil, deforme… 

Un tullido. 

Un estorbo. Un error de la naturaleza.

Algo que ha de ser escondido.

Pero ha llegado el momento. No tengas miedo.

Pues en verdad no hay nada que temer, Samüel.

Hoy ha cambiado el aspecto del cielo y rayos de Sol nuevos y ancestrales se cuelan por las rendijas de los tablones de la habitación donde te esconden.

Samüel.

Mira como estos haces de luz se unen a aquellos que salen de tu propio corazón.

¿Ves que no hay diferencia entre unos y otros?

Son la misma luz.

Has permanecido escondido siglos, pero hoy estás preparado para la verdad.

Tú no lo hiciste.

Tú no lo hiciste, Samüel.

No lo hiciste.

Veo tu coraza romperse, hijito. Deja que se rompa. Y no temas por los tuyos al asumir esta verdad.

¿O es que crees que a ellos los amo menos?

Ábrete a mí, rompe tus murallas y deja que ellos también me vean a través del portal que se abre hoy en tu corazón.

Tu corazón se abre a mi y gracias a eso ellos también se atreven.

Mira como se acercan a pedir mi abrazo.

La palabra perdón resonando una y otra vez en sus bocas.

Perdón.

Perdón.

Perdón.

Samüel, veo que te sorprendes.

¿Qué es lo que no entiendes?

Pues yo te digo, que esto es lo justo, Samüel.

Y sin embargo, el amor que se os está dando no hace distinción entre unos u otros.

Así como los amas, yo los amo.

Todo es recogido.

Todo es entendido.

Todo queda ordenado.

Nadie ha sido juzgado.

¿Ves Samüel?

Así de grande es la Gloria del Amor.

Llora.

Llora.

Deja que salga todo lo que has absorbido y que no te pertenece, pues en este nuevo tiempo cada alma es soberana de su camino.

Ya es hora de ver tu coraje.

Tu inmensa fuerza.

Mira caer tu disfraz de tullido al suelo y siente tus alas alzarse victoriosas para volver entre los tuyos.

La misión se ha cumplido.

Se ha cumplido.

Tu corazón al servicio, como un portal de luz de puro amor incondicional para esta tierra.

Hoy las historias se disuelven en este instante eterno, la confusión se cae y la claridad lo llena todo con su Gracia.

Samüel.

Samüel.

Eres una perla de luz brillante en el Corazón del Universo.
































Dibujo creado por IA

lunes, 19 de mayo de 2025

HEMOS VUELTO

Caminando a través del fuego, 

traspasando las llamas, 

siembro mi cristal en la tierra que un día fue mi hogar. 

Vuelvo a corazón abierto, 

porque las Hijas e Hijos de Dios no podemos morir. 

Somos Libres. 

Madre. Madre. 

Te pido la fuerza y la comprensión para seguir plantándome en tus laderas. 

Para seguir construyendo mi hogar en tus montañas. 

Siento tu amor. 

Oígo tu llamada. 

"Es el momento de que los hombres y las mujeres buenas, 

vuelvan a despertar y a  reclamar su  territorio. 

Pero no el del  pasado, sino el del presente. 

Ese territorio que habita irrobable, imperecedero

                            y eterno en el corazón de cada humano." 

Madre...

que el perdón limpie las memorias del dolor.  

Por favor. 

Enséñanos. 

Mi hermano no me hizo nada. 

Yo no le hice nada a mi hermano. 

Es la hora de abrir mi corazón donde tú, hermano, 

eres  por siempre el TESORO que tanto he anhelado. 





lunes, 17 de junio de 2024

VIAJE A MI INTERIOR

Una madre arrullando.
Madres cantando en una cueva a la luz del fuego.
Lágrimas.
Rendición. 
Unión.
Nombras mi cáliz. 
Me dices que ahora todo eso que fue hacia fuera, será hacia dentro. 
Será para mí, me dices. 
Y algo en mí llora.
¿Cómo que para mí? Todo es para mis hijos. 
Si no es para ellos, ¿ quién soy?
¿Quién soy si no soy madre?
¿Qué puede haber más bello que ser madre?
¿Hacia dónde iré ahora? 
No quiero olvidar nunca a mis hijos en las estrellas.
¿Dónde estáis? 
Estáis aquí, estáis aquí. 
Aquí, mis bebés. 
David y Ámbar. 
Mi estrella y mi chamana.
Qué orgullosa estoy de vosotros. 
Hijitos, no sé hacia donde voy. 
Siento que pierdo esa parte de mí que os llevó en su vientre. 
No quiero olvidar, no quiero olvidaros.
Tampoco quiero olvidar  el cuidado a Sol, el arrullo a Sol, la ternura, la delicadeza... 
Pero mi cuerpo está tan distinto. 
No sé hacia donde voy...
Pero siento que voy llena de luz y de fuerza...
Y a la vez  me parece que avanzar es traicionaros a vosotros. 
Yo soy madre. Soy vuestra madre. 
Pero ahora algo está cambiando.... 
Voy hacia algún sitio nuevo y temo perderos. 
Perder lo más puro y hermoso que ha habido en mi vida: llevaros en mi vientre. 
Tengo miedo a estar sola en este nuevo viaje...
Os veo mirarme y sonreír. 
Es sólo que no sé muy bien qué pasará, como va a ser.
Climaterio, premenopausia...son solo palabras. 
Algo profundo me está atravesando. 
Duelo. 
Duelo. 
Mujeres a mi alrededor,  todas pariendo, todas cuidando. 
Imagino que algunas también están en este cambio. 
Estoy rodeada de mujeres.
Respiro.
Respiro.
Dejo que la olas de lágrimas me limpien. 

Algo comienza cambiar, a deshacerse. 

Todo es una luz Blanca. 
En mi interior aparece un rostro tan delicado, tan femenino.
Es una mujer hada con la belleza de una mariposa blanca. 
Estoy en un prado lleno de flores. 
Ella me sonríe...
Aunque a momentos yo soy ella. 
Es tan grácil, tan bella, tan ligera.
Es la vibración de la delicadeza misma. 
Me cuesta describirla en palabras. 
Mi cuerpo en la camilla vibra y casi he perdido la sensación de cuerpo. 
Estoy en este prado... 
Es como un mundo... tan hermoso que se me caen las lágrimas. 
Yo soy de este mundo. 
Lo conozco. 
No hay densidad. 
Hermanas se acercan, me dan la bienvenida y posan en mi cabeza una corona de luz blanca.
No hay peso. 
Mi cuerpo es de luz. Soy luz. Soy luz. 
Pura luz en un mundo lleno de Belleza. 




miércoles, 24 de abril de 2024

El despertar de Arturo

Ella, Ella, Ella...

Mi cuerpo es de Ella.

Porque Ella me ha parido y me pare.

Mi sangre es de Ella.

Mi Ser es de Ella.

Muchos nombres, muchos rostros:

Madre Tierra, 

Isis, 

Magdalenas...

La veo en cada mujer.

La veo en cada hombre... a Ella.

Y al reconocerla a Ella, Él renace en mí Alma.

Él... este guerrero de Justicia.

Valiente, honorable, tenaz.

Viajero del tiempo.

Un León de Dios.

Un León, al servicio de Ella.

Que vino aquí por Ella.

Guardián de la Tierra. 

Amante de Ella.

Hoy este guerrero planta su rodilla ante Ella, 

y con una mano en el pecho clama: 

¡Gloria a mi Padre en los Cielos y en la Tierra Gloria a Ella que todo lo consuela!

Y así todo es Uno en la belleza del Hogar. 







lunes, 19 de febrero de 2024

TOR

Entre las legiones del Arcángel San Miguel, hubo una vez un guerrero de Dios. Este guerrero sin nombre alzaba sus alas y blandía su espada azul para llevar su luz siempre que Dios llamaba. Este guerrero siempre daba un paso al frente y siempre se ofrecía voluntario al servicio de la luz. Guardaba en sus alas miles de batallas, pero siempre miraba al frente. Siempre.

Valiente. Tenaz. Honorable. Salvaje. Fuerte. Eterno. Viajero del tiempo. Puro poder del Altísimo. UN LEÓN DE DIOS.

Este guerrero vuelve hoy a casa. La torre de Tor es el cuartel general. Va subiendo con energía hacia ella, pero a medida que se acerca se da cuenta de cuán cansado está. Al llegar se arrodilla con su espada azul en la mano y espera indicaciones. Miguel se acerca y pone una mano en su espalda. Poco a poco se acercan ángeles y lo hacen pasar. El guerrero cansado se deja acoger, mientras repite una y otra vez las mismas palabras en susurros. Es una letanía que sale de su corazón, de una cicatriz profunda. Es una pregunta, pero no quiere respuesta. Tan sólo, se ha dado, por fin, el permiso de reclamar algo para sí:

- Where is She?, where is She? , repite, mientras recibe el permiso para descansar.

Poco a poco la torre se llena de legiones de ángeles del Cielo. Vienen vestidos con sus mejores galas, para honrar el camino del guerrero. Él entrega su espada y se despoja de su armadura rodeado por una brillante luz azul dorada.

Mientras tanto, abajo en el Challice Well, un parte de sí mismo observa esta ceremonia. Sentado en el banco del prado siente llegar a Yeshua y a María de Magdala. Permanecen de pie junto a él, cada uno a un lado de su espalda y ellos también miran la celebración.
El guerrero, sin apartar la mirada de la Torre, les dice:

- Ya no quiero más sufrimiento. Ya no quiero más oscuridad. Ahora quiero volver a casa.

En ese mismo instante, en un lugar también cercano, una parte de sí, se arrodilla delante de la capilla de Santo Tomás y con una mano en el pecho susurra al Cielo:

- ¡Gloria, gloria, gloria a Dios!



                            "Desde lo profundo del Misterio, mi Ser me llama desde otro tiempo... y mi Ser sois vosotras, mujeres."

                                                                                                                                                                                                     Avalon

 


domingo, 31 de diciembre de 2023

AMIRA y la magia

Cajitas de cartón. Lanas. Telas. Cuerdas. Amira se levanta cada mañana y teje los pequeños souvernis que venderá a la tarde en las calles. Los extranjeros traen dinero y siempre se llevan sus artesanías. Amira sabe poner ojitos de cordero para convencerlos. Sólo tiene siete años, pero se cuida a sí misma mejor que nadie. Cuando se hace de noche Amira compra una pita caliente y se va a su cueva a comérsela tranquila. Es un hueco dentro de un edificio derruido, pero nadie la molesta. Le gusta estar sola. La ciudad está llena de ONGs, pero Amira las odia. No quiere que sepan de ella. Cuando siente que se acercan demasiado Amira cambia de barrio. Mubai es enorme. Nunca la van a encontrar.

Extrañamente, hace dos días apareció una chica cerca de su edificio. Amira la observa porque le resulta familiar. Sin saber porqué, le ha enseñado donde vive y las cosas que hace. La chica ha empezado a ayudarla. Amira no le ha preguntado su nombre y la chica no se lo ha dicho. A Amira le gusta que sea una chica y punto. No quiere saber más.

Ahora la chica va cada día a verla un rato. Le trae telitas, chapas, cosas que recoge de otras calles. Precisamente de las que más necesita Amira y además sabe cómo se hacen sus souvernis. A veces incluso la ayuda. Es fácil estar con ella. No le hace preguntas incómodas. A Amira le gusta esa chica.

Ya hace más de un mes que la chica viene a verla. Es raro, pero desde que apareció esta chica sonriente Amira vende mucho más. A veces saca para comer hasta dos veces al día. La chica nunca está demasiado tiempo, cuando Amira empieza a querer estar sola, parece sentirlo y se marcha. Al día siguiente vuelve como si nada. No hace preguntas. Los de las ONGs siempre hablan de una vida en otro sitio, de casas, familias... cosas que a Amira no le gustan. Su vida es así y ya está. Pero esta chica no se mete donde no la llaman. Mejor. Se siente bien con ella. 

Antes de que salga el sol Amira ya está haciendo sus artesanías. Hoy la chica llega al amanecer, nunca llega tan temprano.  Trae una bolsa con lana, palitos y pita para desayunar. A Amira no le gusta que la molesten a esa hora, pero por un momento deja sus souvernis y acepta  la pita. 
Sentadas la una en frente de la otra, la chica le pregunta:

- Amira, ¿porqué no quieres que nadie te ayude?

- Porque no. 

- ¿Por qué? Sólo eres una niña de seis años.

- Siete.

- Es verdad, siete.

- No necesito nada.

- ¿Dónde están tus papás,  Amira?

Amira se enfada, pero en vez de echar a la chica de su cueva le dice:

- Estoy sola.

- De acuerdo Amira. ¿Y por qué no quieres que te ayuden?

- No lo merezco.

Silencio. Las dos se miran. La niña desvía la mirada y se concentra en su pita.

- ¿Qué crees que has hecho para no merecer ayuda?

Una palabra profunda y llena de obviedad desgarra la garganta de Amira. Como si fuese algo tan evidente que la sorprende decirlo en voz alta.

- Existir.

La chica la mira sin entender.

- Para poder nacer  maté a mi mamá y mi papá se fue por eso.

La chica la mira intensamente. Maldita sea, piensa Amira, ha roto su pacto de silencio. Por eso prefiere estar sola. Arrepentida de haber hablado mira a la chica con dureza. Sin embargo, la chica sigue allí, mirándola  con su rostro tan familiar  lleno de simpatía. No le dice nada y Amira se acaba  su pita. Al rato Amira vuelve a sus regalos y la chica se levanta y se marcha mientras ,como siempre, dice adiós con su sonrisa.

Lejos de allí, en una pequeña consulta, dos mujeres rescatan el dolor de Amira y lo abrazan en un instante infinito. Su deseo de amar a Amira las une y de esta unión nacen chispas de luz dorada. En medio de su abrazo, mientras se deshacen hilos de existencias,  una de esas chispas, encerrada en una bolita de cristal,  viaja lejos de allí, hasta aparecer en las manos de una chica sonriente. 

Pasan los días y Amira se siente distinta. Tranquila. La chica viene cada día a verla, pero no ha vuelto a hacerle preguntas y Amira finge haber olvidado aquella conversación. 

Hoy es Navidad y la chica sonriente  ha llegado ya de noche con algo entre las manos. A Amira nunca le han regalado nada, así que mira a la chica desconfiada. 

- No sé qué traes ahí, pero yo no necesito nada. 

- Ya lo sé Amira, pero quiero darte esta bolita. Dentro tiene una chispa de luz. 

A Amira se le iluminan los ojos. ¡Brilla! 

La chica se la da y Amira la coge con curiosidad. 

- ¿Es mágica?

- Claro. Ahora me voy Amira, nos vemos mañana. Te traeré telitas para tus regalos.

Amira ve marchar a la chica. Al verla irse de espaldas se da cuenta que lleva la misma trenza que ella.

Amira pone sus cartones en el agujero que le hace de ventana y se tumba encima de periódicos como cada noche. De pronto  se da cuenta de que la bolita brilla en la oscuridad de su cueva. Amira la mira hipnotizada. ¡Es mágica, pero mágica de verdad!  La bolita desprende calor y Amira se la coloca en el pecho.  Al rato un pensamiento extraño cruza su cabeza: 

- Si la magia existe todo es posible. Si todo es posible... quizás mi mamá...  no está enfada conmigo. 

En el espacio invisible de la cueva, el alma de la mamá de Amira, que la cuida como un ángel desde el día en que nació, sonríe:

- Hijita mía, jamás podría enfadarme contigo. 







SAGRADA FAMILIA

- Amor, ahora sé que soy un hombre entre mujeres. Este instante me recuerda que estoy aquí por ellas. Por Ella. Guardián de la Tierra.
 
- Amor, soy tu mujer, descansa en mi vientre, llora en mi pelo y bebe de mi piel. En tus ojos renazco, tus manos me contienen y tu aliento inflama mi ser. El pulso de esta luz que tu corazón sembró en el mío... aquí llega el fruto que nace de este amor. Prepárate para que nos arrase con su mirada llena de inocencia.

-Papá, mamá, amores de mi vida. Vengo a deciros que soy una niña salvaje entre los hombres, pero dócil ante Dios.

                   A lo lejos, la montaña, en un instante infinito del tiempo, sonríe ante el Reencuentro.



miércoles, 6 de septiembre de 2023

YESHÚA

Yeshúa.

Happiness.

Nerves.

I start to breathe.

My whole body electrified.

Dizziness.

Be here... to breathe.

Be here... to shout.

To release. To help.

To meet you again.

A scene appears:


I am a child and you hand me your lamp... A flame shining between our eyes.

And suddenly I am you, and I am the one who gives the lamp to this child.


- Just as I give you this lamp, so you have to give it to others. It has always been like this - you tell me.


Always.

I keep breathing.

There are no more images.

I keep breathing.

A thought crosses:


- Only this? Isn't there going to be some trauma to go through?


I keep breathing, holding the electricity in my body, until they order it to stop.

I stop.

But my body is still electrified.

The physical anchors me.

I cannot move.

Something crushes me... Pure energy going through my body.

I cannot get up.

Still blindfolded, a memory comes to me:


That day, in Menorca, when I was 30 years old and I was so lost, I was so afraid... You told me:

- You are an angel on this Earth.

- What? It just can't be...

I felt so ashamed... because this really was the only desire of my heart. But it was so difficult to accept.
 

And, now, today the recognition that you already loved me then, makes me dizzy.

You, seeing me whole.

Parts of me hiding.

And I thought that I had already felt the measure of your love in my heart.

I finally try to get up.

Three women support me.

A wet cloth on my face... So much tenderness.

Mothers, sisters... family.

Oh Yeshúa, help me to accept your love.

Help me to see me in your eyes as a happy child, to be your angel. 

viernes, 26 de mayo de 2023

Caminando UCDM

 Los que seguimos a Jesús. 

UCDM nos muestra una verdad ancestral:  
Nada real puede ser amenazado, nada irreal existe. 
Nos adentramos en sus páginas y la Luz comienza a hacer su trabajo. Recuperamos nuestra antigua y tan presente relación con nuestro Maestro, nuestro guía interno: Jesús. Y aquí empieza una de las mayores sanaciones. Porque por lo que sea nuestro maestro es Jesús, no Buda o Ramana, y esto tiene sus propias particularidades. La Luz es una, pero el camino al despertar es altamente individualizado y parece que aquellos de nosotros que sentimos en ucdm nuestro camino tenemos ciertas particularidades. 
Muchos de nosotros hemos confundido el amor con darse en sacrificio (no sé si esto les pasa a los budistas, pero yo lo veo mucho en estudiantes de ucdm, y por supuesto en mí misma) Me adentro en la verdad de ucdm y veo que el Jesús de UCDM no promueve el sacrificio en ningún momento:  nos dice "Dios te quiere feliz", etc....pero aún así, esta es una de las distorsiones más difíciles de trascender para los discípulos de Jesús, porque nuestro maestro fue asesinado en una cruz y la religión que se formó en su nombre ha repetido mil veces  que Él se sacrificó por todos nosotros. 
Es natural que tengamos un cortocircuito con esto. Está bien verlo, y ver hasta donde ha echado raíces para poder entregarlo al Espíritu. No es fácil. Porque hay fotos de nuestro maestro en todo el mundo crucificado. En cambio el Buda brilla en la luz en cada uno de sus retratos. 
Por lo que sea, los estudiantes de ucdm o los discípulos de Jesús, somos esa parte de la mente que viene  a lidiar directamente con la idea del sacrificio. Así que no es casualidad. Nos toca esto.
No es fácil de desentrañar el tema de la crucifixión y  con razón es un capítulo dentro del libro UDCM. Yo lo he leído cien veces, y necesito aún seguir haciéndolo, hasta que cada una de mis células (que responden a creencias en mi mente), se liberen de darle valor al sacrificio. 
Siendo honesta, solo puedo decir que la única manera de entender verdaderamente lo que Jesús quiere decir, es soltando realmente en mi la idea de sacrificio. Perdonando esa ilusión. Y comprendiendo en carne propia hasta donde se la colado esa creencia en mi mente. 
¿Cuántas vidas he sacrificado mi cuerpo, mis necesidades como humana, mis deseos del alma, mi vida en este planeta...creyendo que así llegaba a Dios? ¿Cuántas veces veo a hermanos y hermanas que brillan en sus cuerpos y son felices, y yo me creo mejor porque yo no llamo tanto la atención porque yo cultivo mi vida interior y soy más espiritual y blablabla? Madre mía, cuánto autoengaño. 
La diferencia es sutil y dejarse engañar es muy fácil. A veces solo es un complacer constantemente a los demás y relegarse al último.... lo cual es un escapismo brutal y una confusión: te doy a ti lo que no me doy a mi, así soy más bueno y recupero la atención del Padre...en fin...¿hasta dónde llega esta locura? 
Os comparto esto por si os ayuda. 
Yo contínúo día a día sanando en mi mente la imagen de Jesús en la cruz. En un mundo virtual dónde está vigente la idea de sacrificio, es normal que la historia acabase así. Su única función es que podamos ver en nosotros esa misma creencia y liberarla. Sólo así comprenderemos que esa escena sólo está para perdonar esa creencia. No tiene otro valor. Y mientras escribo esto, siento que aún hay una  parte de mí que quiere gritar: 
"joder, pero es demasiado doloroso, es una mierda, vaya final del mierda, no quiero, no quiero que sea así, está sufriendo coño, ¿no lo véis?..."
Y así sigo gritando y dejando salir todo ese dolor, drenando....Imagino que hasta que pueda despertar a lo que está detrás. 
Pero hoy honestamente sigo drenando esta creencia que me produce dolor. Para no engañarme. Porque yo sé lo que hay detrás: la inocencia, el amor... pero no he venido a curar eso, si no los obstáculos que lo tapan. Y sí, ese obstáculo está ahora mismo activo, y lo veo, y lo habito y lo lloro y no paro de pedirle ayuda a Jesús ni un sólo segundo para que me ayude  a ver más allá. Pero hoy hay dolor. Hoy mi corazón estalla en  mil pedazos. 
Hoy entrego esto a la Luz. 

martes, 16 de mayo de 2023

LO QUE NACE DE MÍ

Lo que nace de mí ahora...

                        en mi estómago, 

                                        en mi vientre, 

                                                          en mi útero lleno de flores y frutos, 

                                                                                                   es la calidez del Hogar.

Se siente intenso el apoyo cálido de una promesa ancestral.

La promesa de lo que está por nacer: 

                                                           el fuego capaz de alumbrar cualquier oscuridad.

Una Luz que no puede apagarse.

                      La sonrisa del que ama y agradece.

                                                  El recuerdo de la Verdad. 

                                                                                                      Mi Libertad. 



viernes, 13 de mayo de 2022

2 MESES, UNA VIDA

Yo estaba embarazada,
pero ya no lo estoy.
Yo llevaba una vida en mi vientre,
y mi compañero ponía su mano en mi panza con sus ojos llenos de ilusión.
Han sido dos meses.
Dos meses puede ser muy poco tiempo,
pero en este caso es toda una vida,
la vida de Ámbar.
Así hemos llamado a nuestro bebé,
este bebé que latía en mi cuerpo.

Dos meses de proyectar una familia de cuatro, una hermana para Sol, un Hogar desordenado y lleno de juguetes tirados por el suelo. Soñar con la panza creciendo, el deseo de Sol de ver mi panza creciendo, mis pechos creciendo, esas amadas tetas suyas que ahora serían para el nuevo bebé.
Tantas cosas atravesándome en lo profundo: el miedo a toda la intensidad de este proceso, al dolor del parto, a que algo vaya mal, a perder a la bebé, a que duela, a hacer algo mal... El miedo al miedo, a que la bebé sienta mi miedo... y dentro de todo este sentir el inconsciente abriéndose y yo tomando conciencia de todo lo que se mueve en un embarazo. De cómo esta luz nos atraviesa dejándonos desnudas, frágiles. Vulnerables y en contacto directo con esa soledad existencial que tod@s llevamos dentro. Sintiendo un sinfín de emociones y sensaciones que parecen incorrectas, pero entendiendo en lo profundo, la inmensa sanación para tod@s cada vez que una mujer se abre a dar vida. La certeza de que ninguna mujer debería pasar por esto sola, y la determinación de compartir más y abrirme más para no pasar por esto sola.
Las náuseas, el continuo malestar, el no poder hacer nada, el tener que comer cada hora sintiendo el amargor en la boca y el asco. El kiwi en el desayuno para poder ir al baño. El sueño, el sueño, el sueño. Todos esos pensamientos de ataque: "he de trabajar más para poder ahorrar, pero, mierda, no puedo con mi cuerpo... ¿Cómo voy a trabajar luego con la panza grande? No quiero estar preocupada por el dinero..." Y es que ninguna mujer embarazada debería estarlo, está dando vida, coño, debería ser contenida, cuidada y amparada... Dentro de mí una voz susurrándome: "Confía en la Vida, la Vida es una Madre, déjate cuidar." Y yo cayendo en los brazos de esta ternura y confiando. "A la mierda todo. Pienso disfrutar de cada instante de este milagro."

Yo soltando todo lo que no sea la ternura conmigo misma.

Y a los dos meses tu corazón dejando de latir.
Todo se para.
Vacío.
Tristeza.
No entiendo nada.
¿ Para qué?
Tú papá roto, llorando, de nuevo la tristeza en nuestro Hogar.
Yo sabiendo que mi cuerpo ha de soltar todo lo que construyó para ti, pequeña, en estos dos meses. El miedo a que duela, a que no pueda hacerlo en casa...
De nuevo pensamientos de ataque: "Ahora tengo que volver a ser productiva, ya no tengo excusa, pero me siento cansada y mi cuerpo aún ha de sangrar todo esta vida que formó, ni siquiera sé dónde estoy, dónde estaba..."
Pérdida. Desamparo.
Sin embargo, cuando escucho, en el silencio, en lo profundo, tú, Ámbar, sigues aquí. Aún no te has ido. Tú sigues aquí, porque yo te siento. Te siento pequeña. Y sigues siendo mi bebé, y yo sigo siendo tu mamá. Y te abrazo, y me abrazas. Y cuando escucho aún más profundo, sé que también eres una compañera de camino. Y te siento grande y sabia a mi lado.
Y esta alma sabia que se ha convertido en nuestra Ámbar durante un tiempito y para siempre me susurra: "recuerda la ternura, recuerda que estás siendo cuidada. Tú y yo somos hijas de una Vida que nos ama."
Y yo vuelvo a soltarlo todo, rendida a este duelo, al vacío de los días en casa, a la ternura de mi compañero cuidándome siempre con tanto amor y dulzura. Yo cuidándolo a él, acariciando su tristeza, la inocencia de su desilusión de niño abandonado, su corazón anhelando dar tanto amor y cuidado.

Y mi cuerpo comienza a hacer su trabajo de limpieza de forma natural, amable, transitando caminos que ya conoce, suave, tranquilo.
A medida que pasan los días la delicadeza toma su lugar y todo se vuelve sereno y amable.

Dos meses, sólo han sido meses, pero han sido una vida.

Una vida contigo, Ámbar,
nuestra pequeña,
nuestro bebé,
nuestra hijita de las estrellas.


Eres infinitamente amada y eres parte de esta familia para siempre, al igual que David, tu hermanito, otro bebé de las estrellas que nos acompañó 9 semanas.
Gracias.
                                                                  

jueves, 22 de abril de 2021

En este tren

Viajo en este tren que me lleva desde las montañas a la ciudad y observo a sus pasajeros. Mi vista se posa aquí y allá, pero de pronto llega a mi nariz el perfume de esta chica que se sienta a mi lado. La miro de reojo y vuelvo mi mirada a la ventanilla.  Aparentemente tan distintas. Ella se ha peinado, se ha arreglado, huele a limpio y a perfume. Se sienta recta preparándose para llegar. La huele y pienso, qué rico olor. Qué limpita va. Qué agradable. A mi también me gustaría ir a así. Tomarme el tiempo de darme todo ese autocuidado. De acariciarme con jabón y con perfume. 
Pero quizás mi autocuidado pase por olerla a ella ahora. Este instante en que su perfume me lleva a la seguridad del hogar. Ella y yo viajando juntas en este tren, envueltas y a salvo en el olor de este rico perfume. Cojo su mano con mi pensamiento y le doy las gracias. El anhelo de unión florece en mi interior. Lágrimas por la cantidad de juicios que como un software caducado veo deconstruyéndose  en mi cabeza. No quiero volver a juzgarte nunca más, ni a ti ni a mi, le susurro con mi pensamiento. No quiero pensar qué eres  distinta, que no te conozco, que no formas parte de mi. Todos esos gestos se sienten tan violentos. Deseo este instante de ternura que me sana, que me cuida, que me ama. Este instante fuera del tiempo donde tú y yo, mecidas por tu perfume, recordamos que somos hermanas. Que somos amantes. Que somos una.


sábado, 6 de marzo de 2021

Relación Santa

En este tiempo de silencio, 
este regalo de paz y soledad, 
me encuentro. 
Y te encuentro. 
A pesar del tiempo, 
aquello que veía en ti no ha cambiado. 
Al tocar mi vulnerabilidad te siento cerca, 
sujetando mi mano, 
cuidándome. 
Padre bueno eterno. 
Compañero. 
Tu deseo de amar, 
de cuidar, 
madre sin serlo. 
Me uno a ti. 
En este instante me uno a ti y te recuerdo. 
Es curioso, 
como hay una "fortaleza" que me aleja de ti: 
"venga ya, ya puedo sola. Ahora quiero que seas para mi tal y cual cosa, a ver a ver", 
y empiezo a exigir. 
 A dejarte fuera de esa "fortaleza" y a sentirme sola, separada de ti,
 ....de mi. 
Pero cuando caigo rendida en mi pecho, 
en las lágrimas, 
 en la niña que soy, 
en la vida que me habla...
te veo a mi lado sujetando mi mano. 
Y esto creo que ocurre más allá de mi y más allá de ti amor. 
Sujetas mi mano siempre. 
No porque seas especial, 
 si no porque eso es lo que eres. 
Lo que quizás somos. 
Puro amor y cuidado, 
más allá de este mundo inventado.