Madres cantando en una cueva a la luz del fuego.
Lágrimas.
Rendición.
Unión.
Nombras mi cáliz.
Me dices que ahora todo eso que fue hacia fuera, será hacia dentro.
Será para mí, me dices.
Y algo en mí llora.
¿Cómo que para mí? Todo es para mis hijos.
Si no es para ellos, ¿ quién soy?
¿Quién soy si no soy madre?
¿Qué puede haber más bello que ser madre?
¿Hacia dónde iré ahora?
No quiero olvidar nunca a mis hijos en las estrellas.
¿Dónde estáis?
Estáis aquí, estáis aquí.
Aquí, mis bebés.
David y Ámbar.
Mi estrella y mi chamana.
Qué orgullosa estoy de vosotros.
Hijitos, no sé hacia donde voy.
Siento que pierdo esa parte de mí que os llevó en su vientre.
No quiero olvidar, no quiero olvidaros.
Tampoco quiero olvidar el cuidado a Sol, el arrullo a Sol, la ternura, la delicadeza...
Pero mi cuerpo está tan distinto.
No sé hacia donde voy...
Pero siento que voy llena de luz y de fuerza...
Y a la vez me parece que avanzar es traicionaros a vosotros.
Yo soy madre. Soy vuestra madre.
Pero ahora algo está cambiando....
Voy hacia algún sitio nuevo y temo perderos.
Perder lo más puro y hermoso que ha habido en mi vida: llevaros en mi vientre.
Tengo miedo a estar sola en este nuevo viaje...
Os veo mirarme y sonreír.
Es sólo que no sé muy bien qué pasará, como va a ser.
Climaterio, premenopausia...son solo palabras.
Algo profundo me está atravesando.
Duelo.
Duelo.
Mujeres a mi alrededor, todas pariendo, todas cuidando.
Imagino que algunas también están en este cambio.
Estoy rodeada de mujeres.
Respiro.
Respiro.
Dejo que la olas de lágrimas me limpien.
Algo comienza cambiar, a deshacerse.
Todo es una luz Blanca.
En mi interior aparece un rostro tan delicado, tan femenino.
Es una mujer hada con la belleza de una mariposa blanca.
Estoy en un prado lleno de flores.
Ella me sonríe...
Aunque a momentos yo soy ella.
Es tan grácil, tan bella, tan ligera.
Es la vibración de la delicadeza misma.
Me cuesta describirla en palabras.
Mi cuerpo en la camilla vibra y casi he perdido la sensación de cuerpo.
Estoy en este prado...
Es como un mundo... tan hermoso que se me caen las lágrimas.
Yo soy de este mundo.
Lo conozco.
No hay densidad.
Hermanas se acercan, me dan la bienvenida y posan en mi cabeza una corona de luz blanca.
No hay peso.
Mi cuerpo es de luz. Soy luz. Soy luz.
Pura luz en un mundo lleno de Belleza.
![]() |
No hay comentarios:
Publicar un comentario