martes, 23 de junio de 2026

ESCRIBIR...

Escribir, 

escribir,

escribir, 

para sentir. 

Para probarme. 

Para verme. 

Para mitigar la soledad. 

El aislamiento. 

Escribirle a Dios. 

A mi Padre. A mi Madre.

A Aquel que me ve como soy. 

Aquella que no engaña. 

Más allá de todo...

el dolor que duele que ralla que grita...  empujando las aguas de los charcos hacia los ríos... desnudando las fornituras encerradas en ataúdes... volcando mesas en comidas familiares llenas de secretos y silencios. Niñas que observan el dolor y lo absorben. Como si toda su culpa fuera el postre en aquella cena de Navidad. Un chivo expiatorio donde dejar el tenedor sucio trinchado. Las luces de la calle encendidas mientras que dentro ya están apagadas. Nadie habla nadie dice nada. Jesús ha nacido. Pero hay canciones que asustan y Nadie las abraza. ¿Cuantos son los muertos de los que nadie habla? ¿Cuantos sus nombres, sus caras, sus rostros... sus manitas... sus mentones?  ¿Quien los mira? ¿O es que no son  parte de esta familia? Moriré por ellos, piensa la niña... sin saber que su destino es vivir por ellos, en ellos, a través de ellos... en sus risas y sus gozos y  sus sueños que nadie vio jamás... y ella quiere salvarlos a todos... porque aún no comprende su inocencia. No comprende su Valor. Su felicidad. Y ella rasga el aire con coraje y avanza entre paisajes obstinados. Se golpe contra ramas que arañan y cada arañazo le permite saber que no ceja, no ceja... su empeño no ceja... llegaré. Llegaré,  se dice. Y corre hacia delante... pelo suelto, desmelenada o media trenza deshecha.  Al viento al viento al viento. Los insectos escuchan sus pisadas y apenas se apartan... corriendo ella pasa... preguntando por Dios. Quiero ver a Dios quiero ver el sueño del que me habla mi alma. Mi alma ... 

El sueño de un mundo mejor. .. mejor ..  mejor ... mejor...




LEONES Y LEONAS

En los hilos del tiempo... .
                                          .. un puño ahogado, gritando:¡BASTA!

Una Voluntad ancestral escondida entre el hierro y la madera, 
entre el algodón y el estaño. 
Un nacimiento, un llanto.  
Una Caricia que deshace el puño en mano. 
Un Perdón, y el Hijo por fin encuentra su corazón de león.




Voluntando su Renacimiento en la Eternidad del Padre.

(Retiro María Ibars en Monserrat 21 junio 2026)

martes, 4 de noviembre de 2025

SAMÜEL

Samüel.

Tanto tiempo cargando con una culpa que no es tuya...

Samüel.

Sentimos tu amor por los tuyos. Tu familia, así los llamas.

Tu papá. Tus hermanos. 

Fuertes. Valientes. Hombres de bien.

Pero tú eres distinto. 

Tú,  te percibes a ti mismo débil, deforme… 

Un tullido. 

Un estorbo. Un error de la naturaleza.

Algo que ha de ser escondido.

Pero ha llegado el momento. No tengas miedo.

Pues en verdad no hay nada que temer, Samüel.

Hoy ha cambiado el aspecto del cielo y rayos de Sol nuevos y ancestrales se cuelan por las rendijas de los tablones de la habitación donde te esconden.

Samüel.

Mira como estos haces de luz se unen a aquellos que salen de tu propio corazón.

¿Ves que no hay diferencia entre uno y otros?

Son la misma luz.

Has permanecido escondido siglos, pero hoy estás preparado para la verdad.

Tú no lo hiciste.

Tú no lo hiciste, Samüel.

No lo hiciste.

Veo tu coraza romperse, hijito. Deja que se rompa. Y no temas por los tuyos al asumir esta verdad.

¿O es que crees que a ellos los amo menos?

Ábrete a mí, rompe tus murallas y deja que ellos también me vean a través del portal que se abre hoy en tu corazón.

Tu corazón se abre a mi y gracias a eso ellos también se atreven.

Mira como se acercan a pedir mi abrazo.

La palabra perdón resonando una y otra vez en sus bocas.

Perdón.

Perdón.

Perdón.

Samüel, veo que te sorprendes.

¿Qué es lo que no entiendes?

Pues yo te digo, que esto es lo justo, Samüel.

Y sin embargo, el amor que se os está dando no hace distinción entre unos u otros.

Así como los amas, yo los amo.

Todo es recogido.

Todo es entendido.

Todo queda ordenado.

Nadie ha sido juzgado.

¿Ves Samüel?

Así de grande es la Gloria del Amor.

Llora.

Llora.

Deja que salga todo lo que has absorbido y que no te pertenece, pues en este nuevo tiempo cada alma es soberana de su camino.

Ya es hora de ver tu coraje.

Tu inmensa fuerza.

Mira caer tu disfraz de tullido al suelo y siente tus alas alzarse victoriosas para volver entre los tuyos.

La misión se ha cumplido.

Se ha cumplido.

Tu corazón al servicio, como un portal de luz de puro amor incondicional para esta tierra.

Hoy las historias se disuelven en este instante eterno, la confusión se cae y la claridad lo llena todo con su Gracia.

Samüel.

Samüel.

Eres una perla de luz brillante en el Corazón del Universo.
































Dibujo creado por IA

lunes, 19 de mayo de 2025

HEMOS VUELTO

Caminando a través del fuego, 

traspasando las llamas, 

siembro mi cristal en la tierra que un día fue mi hogar. 

Vuelvo a corazón abierto, 

porque las Hijas e Hijos de Dios no podemos morir. 

Somos Libres. 

Madre. Madre. 

Te pido la fuerza y la comprensión para seguir plantándome en tus laderas. 

Para seguir construyendo mi hogar en tus montañas. 

Siento tu amor. 

Oígo tu llamada. 

"Es el momento de que los hombres y las mujeres buenas, 

vuelvan a despertar y a  reclamar su  territorio. 

Pero no el del  pasado, sino el del presente. 

Ese territorio que habita irrobable, imperecedero

                            y eterno en el corazón de cada humano.

Madre...

que el perdón limpie las memorias del dolor.  

Por favor. 

Enséñanos. 

Mi hermano no me hizo nada. 

Yo no le hice nada a mi hermano. 

Es la hora de abrir mi corazón donde tú, hermano, 

eres  por siempre el TESORO que tanto he anhelado. 





lunes, 17 de junio de 2024

VIAJE A MI INTERIOR

Una madre arrullando.
Madres cantando en una cueva a la luz del fuego.
Lágrimas.
Rendición. 
Unión.
Nombras mi cáliz. 
Me dices que ahora todo eso que fue hacia fuera, será hacia dentro. 
Será para mí, me dices. 
Y algo en mí llora.
¿Cómo que para mí? Todo es para mis hijos. 
Si no es para ellos, ¿ quién soy?
¿Quién soy si no soy madre?
¿Qué puede haber más bello que ser madre?
¿Hacia dónde iré ahora? 
No quiero olvidar nunca a mis hijos en las estrellas.
¿Dónde estáis? 
Estáis aquí, estáis aquí. 
Aquí, mis bebés. 
David y Ámbar. 
Mi estrella y mi chamana.
Qué orgullosa estoy de vosotros. 
Hijitos, no sé hacia donde voy. 
Siento que pierdo esa parte de mí que os llevó en su vientre. 
No quiero olvidar, no quiero olvidaros.
Tampoco quiero olvidar  el cuidado a Sol, el arrullo a Sol, la ternura, la delicadeza... 
Pero mi cuerpo está tan distinto. 
No sé hacia donde voy...
Pero siento que voy llena de luz y de fuerza...
Y a la vez  me parece que avanzar es traicionaros a vosotros. 
Yo soy madre. Soy vuestra madre. 
Pero ahora algo está cambiando.... 
Voy hacia algún sitio nuevo y temo perderos. 
Perder lo más puro y hermoso que ha habido en mi vida: llevaros en mi vientre. 
Tengo miedo a estar sola en este nuevo viaje...
Os veo mirarme y sonreír. 
Es sólo que no sé muy bien qué pasará, como va a ser.
Climaterio, premenopausia...son solo palabras. 
Algo profundo me está atravesando. 
Duelo. 
Duelo. 
Mujeres a mi alrededor,  todas pariendo, todas cuidando. 
Imagino que algunas también están en este cambio. 
Estoy rodeada de mujeres.
Respiro.
Respiro.
Dejo que la olas de lágrimas me limpien. 

Algo comienza cambiar, a deshacerse. 

Todo es una luz Blanca. 
En mi interior aparece un rostro tan delicado, tan femenino.
Es una mujer hada con la belleza de una mariposa blanca. 
Estoy en un prado lleno de flores. 
Ella me sonríe...
Aunque a momentos yo soy ella. 
Es tan grácil, tan bella, tan ligera.
Es la vibración de la delicadeza misma. 
Me cuesta describirla en palabras. 
Mi cuerpo en la camilla vibra y casi he perdido la sensación de cuerpo. 
Estoy en este prado... 
Es como un mundo... tan hermoso que se me caen las lágrimas. 
Yo soy de este mundo. 
Lo conozco. 
No hay densidad. 
Hermanas se acercan, me dan la bienvenida y posan en mi cabeza una corona de luz blanca.
No hay peso. 
Mi cuerpo es de luz. Soy luz. Soy luz. 
Pura luz en un mundo lleno de Belleza. 




miércoles, 24 de abril de 2024

El despertar de Arturo

Ella, Ella, Ella...

Mi cuerpo es de Ella.

Porque Ella me ha parido y me pare.

Mi sangre es de Ella.

Mi Ser es de Ella.

Muchos nombres, muchos rostros:

Madre Tierra, 

Isis, 

Magdalenas...

La veo en cada mujer.

La veo en cada hombre... a Ella.

Y al reconocerla a Ella, Él renace en mí Alma.

Él... este guerrero de Justicia.

Valiente, honorable, tenaz.

Viajero del tiempo.

Un León de Dios.

Un León, al servicio de Ella.

Que vino aquí por Ella.

Guardián de la Tierra. 

Amante de Ella.

Hoy este guerrero planta su rodilla ante Ella, 

y con una mano en el pecho clama: 

¡Gloria a mi Padre en los Cielos y en la Tierra Gloria a Ella que todo lo consuela!

Y así todo es Uno en la belleza del Hogar. 







lunes, 19 de febrero de 2024

TOR

Entre las legiones del Arcángel San Miguel, hubo una vez un guerrero de Dios. Este guerrero sin nombre alzaba sus alas y blandía su espada azul para llevar su luz siempre que Dios llamaba. Este guerrero siempre daba un paso al frente y siempre se ofrecía voluntario al servicio de la luz. Guardaba en sus alas miles de batallas, pero siempre miraba al frente. Siempre.

Valiente. Tenaz. Honorable. Salvaje. Fuerte. Eterno. Viajero del tiempo. Puro poder del Altísimo. UN LEÓN DE DIOS.

Este guerrero vuelve hoy a casa. La torre de Tor es el cuartel general. Va subiendo con energía hacia ella, pero a medida que se acerca se da cuenta de cuán cansado está. Al llegar se arrodilla con su espada azul en la mano y espera indicaciones. Miguel se acerca y pone una mano en su espalda. Poco a poco se acercan ángeles y lo hacen pasar. El guerrero cansado se deja acoger, mientras repite una y otra vez las mismas palabras en susurros. Es una letanía que sale de su corazón, de una cicatriz profunda. Es una pregunta, pero no quiere respuesta. Tan sólo, se ha dado, por fin, el permiso de reclamar algo para sí:

- Where is She?, where is She? , repite, mientras recibe el permiso para descansar.

Poco a poco la torre se llena de legiones de ángeles del Cielo. Vienen vestidos con sus mejores galas, para honrar el camino del guerrero. Él entrega su espada y se despoja de su armadura rodeado por una brillante luz azul dorada.

Mientras tanto, abajo en el Challice Well, un parte de sí mismo observa esta ceremonia. Sentado en el banco del prado siente llegar a Yeshua y a María de Magdala. Permanecen de pie junto a él, cada uno a un lado de su espalda y ellos también miran la celebración.
El guerrero, sin apartar la mirada de la Torre, les dice:

- Ya no quiero más sufrimiento. Ya no quiero más oscuridad. Ahora quiero volver a casa.

En ese mismo instante, en un lugar también cercano, una parte de sí, se arrodilla delante de la capilla de Santo Tomás y con una mano en el pecho susurra al Cielo:

- ¡Gloria, gloria, gloria a Dios!



                            "Desde lo profundo del Misterio, mi Ser me llama desde otro tiempo... y mi Ser sois vosotras, mujeres."

                                                                                                                                                                                                     Avalon